martes, 15 de agosto de 2017

Un icono de la música.

 



Hay voces de auténtico privilegio. En una madrugada de verano cuando aún Morfeo no se ha presentado, da gusto escucharlas. Puede que sea demasiado fantástica imaginando, pero debe de ser increíble dedicarse a la canción, saber moverse en un escenario y escuchar la ovación del público después de una actuación que puede haber durado horas.

Y también tiene que ser difícil acordarse de todas las letras, no pasarse de un tema a otro .... ¡¡ uff, qué cosas se me ocurre pensar a estas horas !! ....
Una voz femenina? me quedo con la de Barbra Streisand, además tiene un gusto exquisito para elegir los temas y los compositores.



Una voz masculina? sin duda no tengo más remedio que mencionar al King, al Rey del rock, Elvis Presley. Creo que merece un recuerdo porque su privilegiada voz siempre me ha gustado y cuarenta años después de su desaparición sigue emocionándome. Desde luego que vuela el tiempo. Aquel 16 de agosto de 1977 se fue prematuramente entre excesos, depresión y miedos y solo contaba 42 años. Se ha hablado mucho sobre la personalidad de Elvis, un hombre de cuna humilde nacido en el seno de una familia modesta, el joven Elvis Presley se vio obligado a trabajar desde muy temprana edad. A los once años, y ante su insistencia, sus padres le regalaron su primera guitarra.
En 1948, su familia se trasladó a Memphis, uno de los centros de la actividad musical del país. Cuando Elvis contaba apenas diecinueve años, el productor Sam Phillips, propietario de Sun Records, decidió editarle un single que contenía los temas That's all right y Blue Moon of Kentucky. Este primer intento le abrió las puertas de un programa radiofónico de música country, Louisiana Hayride, con un abanico de emisión que comprendía trece estados.


A partir de entonces comenzó una carrera artística que le llevó hasta las puertas de Hollywood con una treintena de películas, algunas no muy buenas creo, pero donde podía lucir sus dotes de cantante. Hasta los primeros años de la década de 1970 que supusieron para Elvis Presley el mayor bache creativo, agravado por su adicción a las drogas y su reclusión en su mundo de fantasía particular en que se convirtió su mansión de Graceland. En 1973 se divorció de Priscilla Beaulieu y su imagen adquirió el tono claramente excesivo que caracterizó sus últimas apariciones: un exagerado tupé, sobrepeso y trajes de cuero banco con pedrería.
Falleció de un ataque al corazón, sin duda consecuencia de sus excesos.
A pesar de su acelerado declive, Elvis Presley se ha convertido en un icono de la música y en una de las figuras más relevantes de su historia, como atestiguan sus más de cien discos de oro, platino y multiplatino.

Descanse en paz "quien nunca esperó ser importante".





El baile es escultura en movimiento.

Cantar es una forma de comunicar la visión de la vida.



lunes, 7 de agosto de 2017

Océano.

El mar, el océano, no importa el nombre ni el lugar, el mar sigue siendo cómplice de tranquilidad, el alma se serena y el cuerpo se deja abrazar suavemente por su brisa. Solo quien ha vivido cerca del mar conoce la parte dulce de la sal. Sus aguas me saben a lágrimas y su  vaivén todo lo devuelve, especialmente los recuerdos.                                 



El mar es el espejo de nuestros sentimientos. Los más melancólicos se sumergen para luego volver con una imagen menos triste, llena de esperanza, y además nos ofrece el mejor espectáculo de vida detrás de un horizonte infinito e inalcanzable, amenizado con la música de las olas y la magia del color.

Será porque sin agua, no hay vida, o porque el cuerpo humano está compuesto por entre un 65 y un 70 por ciento de agua. Lo cierto es que la inmensidad del océano siempre ha resultado una fuente de inspiración a la hora de escribir, de pintar, cantar o componer.

El mar ha inspirado libros enteros. Uno de los ejemplos más conocidos es “El viejo y el mar”, de Ernest Hemingway. Sin duda, el norteamericano fue un escritor que siempre vivió atraído por la costa.
 
Joaquín Sorolla
 
Pintores, muchos, pero quizá el más representativo sea Joaquín Sorolla. Para él el mar era su paraíso, comienza a pintar al aire libre, dejándose invadir por la luz y el color del Mediterráneo.
Y en el mundo de la poesía, yo citaría “Marinero en tierra”, del español Rafael Alberti. Sus poemas se encuentran, en su totalidad, dedicados al mar y a los marineros. Su añoranza por Cádiz cuando su padre le sacó de allí, inspiró este poema:


El mar. ¡Sólo la mar!

¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?
 
¿Por qué me desenterraste
del mar?
En sueños, la marejada
me tira del corazón.
Se lo quisiera llevar.

Padre, ¿por qué me trajiste
acá?




Marineros. De mi padre.



 

domingo, 16 de julio de 2017

Castillos de arena



Llevo despierta un buen rato, el calor, ¡ este maldito calor ! , tengo la camiseta húmeda, pegada a la espalda, miro el reloj, las 5,50, madre mía qué pronto, está aún oscuro, ya van alargando las noches. Decido levantarme y salgo a la terraza, parece que corre un poco de brisa, a lo lejos, una tenue línea de luz divide el horizonte separando el cielo del mar. Seguro que el amanecer va a ser precioso. Se me ocurre hacer meditación sentada en el suelo, cierro los ojos y empiezo a recitar los mantras que recuerdo. Mi perro, un precioso Lhasa Apso de suave pelo color champagne, me da un lametazo en la espalda que me desconcentra, ¡ vaya susto!, vuelvo a empezar los mantras, pienso en el calor que debe estar pasando el pobre con su abrigo de lana , me río, nada, no me concentro.

Poco a poco el horizonte se tiñe de rojo y en unos minutos se irá anaranjando. Como un espejo, el mar refleja los colores en la cresta de las olas, las nubes, antes invisibles, ahora moldean su volumen con los tonos del arcoíris. Y como un punto dorado de luz va apareciendo el sol, lentamente, majestuoso, dueño y señor del firmamento y poco a poco su brillo lo va inundando todo, lo transforma todo, lo que antes no era, ahora es, la oscuridad huye, la vida está aquí de nuevo.
Y yo me encuentro ante un amanecer de julio en el Cantábrico, mi mar de siempre, compañero de vivencias y sueños estivales desde que era una niña. 
Solo a estas horas puedes liberarte un poco de la muchedumbre, del gentío, del bullicio de los descapotables y las motos.  Después vendrá  la lucha mañanera para encontrar un trocito de arena en la playa, pero la gente es feliz, las vacaciones cambian el ánimo, al fin y al cabo llevan esperando todo un año para ver el mar y aunque haya que pedir permiso para extender una toalla no les importa, quieren volver a verlo y olvidarse de la rutina de su ciudad. A mí me ocurre lo mismo, pero no, estoy equivocada, este mar no es el que me gusta, este no es el mar que me trae los mejores recuerdos de la infancia. Este es el mar abotargado de julio y sus aguas templadas me recuerdan a una bañera y la espuma de sus olas a las pompas de jabón. El gentío me abruma y lo peor es que no puedo disfrutar de la belleza de su marco azul.

Bendito mar el de entonces, el de hace unas décadas, lleno de conchas y caracolas, de castillos de arena fina y de preciosas cabriolas donde tantas veces me he mojado los pies.




Recuerdo aquellos versos de Tagore:


Vengo a ti para que me acaricies antes de comenzar el día.
Que tus ojos se posen un momento sobre mis ojos.
Que acuda a mi trabajo sabiendo que me acompañas, amigo mío.
¡ Pon música en mí mientras atravieso el desierto de ruido !
Que el destello de tu amor bese las cumbres de mis pensamientos
y se detenga en el valle de mi vida, donde madura la cosecha.
¿ No has oído sus pasos callados ? Él viene, viene ...siempre vendrá.

Pero no le dejamos, enturbiamos sus aguas, oscurecemos su arena y hasta las gaviotas chillan y no se atreven a planear.

Desde los Picos de Europa en Cantábria, saludos y feliz descanso.

Airblue

sábado, 8 de julio de 2017

Tempus fugit


Hoy estuve pensando en la mala costumbre que tenemos los seres humanos, de valorar algo solamente en su ausencia. Valoramos el dinero cuando nos falta, valoramos el tiempo cuando estamos al final de nuestra etapa, la familia cuando la perdemos, valoramos el frío cuando hace calor, y deseamos que haga calor cuando hace frío. Solamente cuando recibimos un golpe bajo, dejamos de posponer la vida para después. Vivimos de recuerdos del pasado, o anhelando un futuro que ni sabemos que vamos alcanzar, mientras sufrimos el presente como si nos encontráramos en una prisión sin salida. Nos quejamos de nuestros hijos pequeños, y luego cuando crecen deseamos que vuelvan a ser niños. Vivimos discutiendo con nuestros padres, y luego cuando mueren, anhelamos con todo nuestro ser poder retroceder el tiempo y darles tan solo un abrazo más. Nos quejamos de todo lo que nos falta, y nos olvidamos de disfrutar lo que nos sobra.
El ayer ya pasó, y el futuro es incierto. Solamente nos queda vivir aquí, y ahora, y sembrar lo mejor que tengamos, confiando en que vamos a cosechar lo mejor después.

¿Por qué esperar para decir te quiero?
¿Por qué no luchar hoy por lo que deseas?.
¿Por qué guardarte sonrisas, abrazos y besos?.
¿Por qué no pedir perdón?.
Nunca creemos que se nos puede acabar el tiempo, hasta que se nos acaba. Nunca creemos que podemos perder algo, hasta que lo perdemos, nunca creemos que vamos a morir, hasta que estamos muriendo.
¿Por qué no mejor disfrutar del sol, cuando está brillando? ¿Por qué no dejar que la lluvia nos moje, cuando está lloviendo?.
¿Por qué no reír cuando estamos felices, y llorar cuando sufrimos? Sufrir, también es vivir. Que duela también es señal de que puedes sentir, y sentir todavía es señal de que hay esperanza.
No esperes a enterarte de que se está acabando tu tiempo, para empezar a vivir.
La vida es solo esto, el AQUÍ y el AHORA.¡ Todo lo demás es ilusión!.

miércoles, 21 de junio de 2017

Especial





ESPECIAL
.....

Eres tú, que tu presencia es un regalo para el mundo, que eres una persona única y diferente a todas las demás, que tu vida puede ser lo que tú quieres que sea.

Cuenta tus bendiciones, no tus problemas, y verás cómo irás saliendo adelante. Hay tantas respuestas dentro de ti ... Comprende, sé valiente, sé fuerte.

No te impongas límites, tus sueños están esperando hacerse realidad. No dejes tus decisiones importantes al azar, esfuérzate por llegar a la cima, a tu meta, y a tu premio.

Nada hace perder más energía que las preocupaciones -Mientras más tiempo llevas un problema, más pesado se vuelve. No te tomes las cosas demasiado en serio. Vive la vida con serenidad, no con lamentaciones.

Recuerda que un poco de amor puede durar mucho tiempo. Recuerda que bastante amor puede durar para siempre. Recuerda que la amistad es una sabia inversión.

Los tesoros de la vida son las personas... cuando están juntas.





Hoy he vuelto a saber de Manolo, él no puede llamarme, es su hijo quien nos ayuda a intercambiar unas palabras, pocas, porque se fatiga y le cuesta, pero aunque sus manos tiemblen, mi corazón se llena de una paz infinita que me gustaría transmitir a quienes sonreísteis con sus letras.
Sigue mandando recuerdos para todos y se encuentra bien.
Aquí tenéis otro de sus cuadros. Hay que destacar el clavo que sujeta el cesto, parece que se sale del lienzo.
Mucho ánimo, amigo.
 
 
Airblue

lunes, 12 de junio de 2017

jueves, 8 de junio de 2017

Querido junio

 
 
Querido mes de junio: déjame que me asome a tu ventana y me cuele en el recuerdo, déjame que vuelva a ver aquel jardín lleno de colores, que vuelva a notar el soplo del viento que traía olor a manzanas y sabor a café recién hecho. Que vuelva a sentir la alegría de un diploma y el suave tacto de unas manitas que por primera vez me acariciaron, porque por encima de todo en junio nació mi primera hija.
 
Me gustan los ventanales amplios, las grandes ventanas que dejan pasar la claridad del día, ventanas de madera que a través de sus cristales te trasladan a la vida sin mover un solo pie, que te dejan disfrutar de la naturaleza y te permiten escuchar los gritos de las rosas cuando el viento las despeina.
Por ellas se filtran reflejos extraños formando espirales, ecos que se escapan del más allá y se funden con la tibieza del ambiente. Una sensación plena de libertad donde el paisaje parece tocar el cielo, una puerta abierta por la que pasan alegremente las notas de una melodía, los silbidos del viento y sentimientos que fluyen en busca de las caricias del sol, que toman formas confusas, que usan palabras exóticas, que vuelan.


Es tiempo de cerezas. Junio recoge su fruto después de haber teñido de rosa los campos y los huertos. Todavía recuerdo aquellos árboles con las ramas cuajadas de pequeñas bolitas rojas. No era fácil cogerlas, la mayoría estaban demasiado altas y además tenían dueño. Nuestra casa no tenía cerezos, había un membrillo trenzado precioso donde colgaba un botijo de barro con agua fresca y tenía esas grandes ventanas para ver el cielo azul anunciando la llegada del verano. Ventanas que crujían con la lluvia, que llenaban de claridad mi habitación en época de exámenes y ventanas por las que me asomaba en las noches de junio para ver las estrellas.

  NIÑA MIRANDO LAS ESTRELLAS

Curioso panorama el del cielo plateado, seguro que lo habéis observado infinidad de veces.
Si miráis las estrellas, siempre hay una que brilla un poquito más. Cerrad los ojos entonces pensando en una cara bonita, en un rostro que hace tiempo que se esconde entre ellas, seguro que es fácil encontrarlo, porque en el reino de la mente nada es imposible, lo positivo atrae a lo positivo y rechaza lo que no lo es.


Junio, el mes sexto en el que os deseo treinta días felices. Que sin quererlo se va la primavera y a las puertas del verano nos ponemos.